07 enero 2013

A veces me dan ganas de coger una maleta

A veces me dan ganas de coger una maleta, llenarla de cosas y tras cerrarla, sentarme en la escalera y soñar que me voy, que he cogido un barco que me lleva a Venezuela...

Lo hice, ¡sí, lo hice! Tenía pocos años... Hoy con muchos más, ya madurito, sueño igualmente y me dan ganas de viajar, justo desde aquella escalera, juntarme con aquellos que quieran avanzar unos pocos pasos y medrar. Imaginar día tras día otra realidad, llegar a puerto, abrazar a gente que ha decidido dejar de sufrir, aquellos que disponen del ingenio para idealizar un escenario en el que no existe el sufrimiento, porque así saben que, padecer, es solo una ilusión, algo inventado para hacernos creer en la felicidad.

Es así, ¿no?

Hasta el olor a mar llega a la escalera, es tan intensa la realidad que parece ficción, estoy viendo al perro Lor, dormitando en el descansillo, justo al lado, se vislumbra la cubierta de este enorme trasatlántico que nos lleva a ultramar. No hay clases, con razón, nadie padece...

¿A dónde vas chaval, con todo el equipaje? -Me voy a Venezuela, estoy tomando el barco, las olas levantan frío, parece que huele a viento, nos besa la humedad, estamos naciendo.

Placentero viaje al lugar del ingenio y la verdad... Sin pensar en el regreso, todo es ida, sin límites, aroma a sal, espuma, movimiento...

Baldo




30 septiembre 2007

¡Le cuesta tanto pensar en ti!

La frustración, el final de aquello que le producía la bonita ilusión de tener a alguien nuevo, diferente y hermosa, tú. Tenerte a ti, el amor que suyo has sido hasta muy adentro. La imposibilidad de revivir lo perdido, la impotencia y su desesperación. Nos dice que su mente ha forjado una sólida pantalla defensiva, para que nada destruya y malogre la memoria de lo que fue un sueño maravilloso, del que despertó sobresaltado...

Por fin se ha terminado la demanda, todo resultó mejor de lo pensado, son ahora otros los que habrán de dirimir la controversia, ¡la suerte está echada!.

Con las prisas, huevos fritos con judías, tomate y cerveza.

Ayer intentaban comenzar una nueva manera de ver las cosas, buscando ambos la ansiada transformación de lo perdido... Quizás tan solo la paciencia podrá lograr una nueva situación que pueda mantenerles juntos. Otra forma de sentirse pero, ¿dónde guardar aquella admiración?, ¿qué hacer con la terrible angustia?, ¿por qué son así las cosas?.

En esa terrible lucha por no admitir que te ha perdido, ¡le cuesta tanto pensar en ti!

Baldo
49. RGPI 03/2010/530

28 septiembre 2007

¡Nada que hacer!

Ayer otro intensivo de trabajo. Si algo se echa realmente de menos es no poder empezar ya, con lo habitual. Tu talento se manifiesta en el trabajo, en las conversaciones con propios y ajenos y sobretodo en las relaciones sociales, ¡hay que ver como has dominado la situación!. Otra cosa, la paciencia que has tenido y estás teniendo, en espera de que la situación se regularice, cuando menos debe llamarse grandeza, pero lo que nada ni nadie puede quitarte es la calidad y tu clase, esa que no se hace, ¡se nace!

Bruño, lenguado, cordero, albariño, Ribera del Duero y cuajada.

Tarde ordenada y plácida, agradable llamada.

Noche fuerte, la luna estaba enorme y con su luz iluminó las verdades, esas que no causan sorpresa porque ya eran de esperar. Pero tras aquello, la decepción, una inesperada contradicción que de pronto lo deja todo en blanco, nulo, sin percepción... ¡Las cosas de la luna llena!... Llamativa la vuelta, el trayecto se hizo interminable, venían a golpe los recuerdos, a veces en orden, otras mezclados. No sintió la brisa, tan solo centró en su mente aquella última imagen, que algún día cobrará vida plasmándose en un lienzo o adoptando facticio relieve, como símbolo de lo que no debe ser, como envoltorio de lo más bello que le ha ocurrido en mucho tiempo, como continente ruin de un noble y pleno contenido... Un fuerte deseo de llegar a casa, inmerso en aquella vesania incontrolable, buscando la protección del nido, las enormes ganas de meterse en el refugio para permanecer escondido...

¡Nada que hacer!

Baldo
48. RGPI 03/2010/530

27 septiembre 2007

¿Tú que dices Mauro?

Como una bocanada de aire puro, puede resultar a veces un simple gesto.

Levantarse muy temprano y tener la sensación de que ya no está uno con su soledad, sino que ya no está, algo así como si desde afuera de uno mismo, estuviera observando en una posición superior lo que abajo pasa. La luna estos días está llena y puede resultar peligrosa, ya sea a favor o en contra.

Mauro despertó por los runrunes de voces en el pasillo, a medida que recuperaba el control, se iban haciendo más claras las palabras:

-Esta desgraciada, salió de casa a las siete pensando que yo dormía, una vez hubo salido abrí despacito y la seguí, decía el vecino del segundo B, Josechu. Se metió en la puerta de al lado, justo en la letra A. Tardé un rato en reaccionar, ¿a dónde va la loca ésta? me dije. Esperé por si había quedado con la vecina pero, cual fue mi sorpresa cuando en unos momentos lo que oía eran gemidos de placer desesperados. Era mi mujer a toda mecha enganchada a ese cabrón, ¡déjenmelo que lo mato!

Liza, la esposa de Josechu que, avergonzada deseaba morirse, medio vestida y llorando, pedía:

-Por Dios que alguien le sujete, que nos va a matar. Yo no sé que ha pasado... bueno si, lo sé pero es que... mira Josechu tú eres un cabrón y este señor no tiene culpa de nada. No podía más, cornudo, te odio...

Lo dicho, la luna llena trae a la gente loca.

Vivir en la calle además de ser una desgracia para quién lo sufre, lo es también para todos los ciudadanos. Desgracia es que a unos vecinos, ciudadanos en su puro concepto constitucional de la palabra, se les pretenda poner en la calle por derribo de su casita, en ejecución de sentencia, por irregularidades en su vivienda y, en contraposición otras irregularidades de gran calado estén a la espera de ser ejecutadas o, in vigilando, de poder ampararse en una posible compensación en base a una futura regularización venida del Plan General Urbano. Desgracia o gran desgracia, será para todos que esto suceda...

Cuando ella está, todo es diferente. Pero es evidente que ya no quiere estar... o cuando menos es lo que quiere aparentar.

A veces, se pueden ver las cosas desde arriba, no con superioridad sino con más amplitud. Si de pronto estamos confundidos sin saber a que lado coger, nada mejor que salirse de uno mismo y ver las cosas justamente desde fuera...

Josechu por enfadado que pueda encontrarse, jamás podrá cambiar el hecho de que su mujer se pegara un gustazo de aúpa con su vecino. Lo que sí puede hacer el hombre es ver las cosas desde arriba, como si ya no estuviera y quizás encuentre la razón de lo sucedido, pues tal que no trabaja como es debido, que no atiende la tienda, que se queda muy pronto dormido, que piensa que solo él era y así no ha sido o, simplemente descubra que su mujer no era suya... Sin duda, Josechu pronto caerá en la cuenta de que todo pasó porque así tenía que haber sucedido... Otra cosa será la esposa del vecino, la cual fuera de sí estará ¡claro!, pero por el comportamiento de su compañero cretino, que acabará por pagar las consecuencias todas del mal actuar de Josechu su vecino... Mientras tanto Liza sollozando por el apuro y la cachada pero, que le quiten lo bailado, pillina, ¡hay que ver como se ha divertido!... ¿Tú que dices, Mauro?

Baldo.
47. RGPI 03/2010/530

26 septiembre 2007

Una taza de té, en el viejo café...

La tarde estaba muy bonita pero poco antes del crepúsculo, se levantó un viento incómodo, las ramas de los árboles se zarandeaban y el fresquito otoñal invitaba a retirarse, así lo hicieron. Hay que ver como pasa el tiempo cuando habla de trabajo, ella se expresa de tal manera que en un rato se resume lo que llevaría un día entero asimilar, ¡es realmente buena!

Lleva muy mal la retirada, quizás hubiera sido mejor hacerlo de forma escalonada, así lo habían hablado, pero las cosas han tenido que ser así, porque lo manda doña mandona y, ¡a callar!, porque tiene razón, ¡sólo faltaría!... De pronto se entera de que las cosas desde ahora son de otra manera, ni consulta previa, ni perico de los palotes. Así, desde hoy cuando verla quieras, esperas... La única conclusión aprovechable, es la de no volver, de lo contrario después más habrá de doler... Cada uno en su casita, no se puede jugar con esta cosita, la del corazón, quiero decir... Si no eres serio, porque no lo eres. Si lo eres, no convienes. Nada, ¡mejor en casa!, con la bruja, que no tiene pilas, esa será desde ahora el único amor de su vida... Verdaderamente, difícil va a ser que, después de este meneíto, pueda apetecer otro amorcito... ¡Habrá sido la luna traicionera!, pero éste si que ha llegado, ¡vaya si ha llegado!... Esta la última, pues otra de ninguna manera.

Llegó el otoño y, en un tris tras, llegará el invierno.

Habitar un libro al lado de un buena taza de té, va a ser un buen remedio para los deliciosos atardeceres que puedan quedar libres a partir de este recién estrenado otoño. Faltará la ceremonia de la pipa, habrá que ver si el especialista permite una que otra, ya que, si las cosas no tienen remedio podría hacerse un pacto para llevarlo con cierto nivel, ¿no?... Bueno, de cualquier forma después de una intensa sesión informativa sobre los expedientes, bajo los árboles o, como de costumbre cuando llueve, en el viejo, secreto y destartalado café, con mesitas de mármol, interrumpidos por el infernal ruido de la máquina a vapor, -que más parece la primera locomotora que circuló de Vigo a Ourense- claro que la del tren, está expuesta en el barrio del Puente en la ciudad de las burgas, sino bien podría ser la antigua cafetera del viejo local. Ahora bien, hace un espléndido café ¡ciertamente!... Después de la intensiva sesión, en las tardes de lluvia, el descanso ese día está asegurado. Hoy también.

Y los viernes, esos deliciosos días que suman el quinto, ponerse guapo y salir a tomarse la botellita de vino, jamón serrano, queso de cabra y pan de pueblo muy crujiente, ¡uuummm!... ¡Vivir, que rico es vivir!, cuando se vive bien ¡claro!... Pero nada hay como una taza de té, en el viejo café.

Baldo
RGPI 03/2010/530

25 septiembre 2007

¡El tiempo es poco, muy poco!

Daubo ha ambulado mucho y de muchas maneras, siendo muy pobre y menos pobre. Desde muy joven se dedicó a la búsqueda de no se sabe qué, cambió de ritmo asiduamente y sufrió las consecuencias de no estar nunca en lugar fijo. Nunca disfrutó plenamente de nada... Ansía compañía, amistad, conversación, entrega. Pretende ahora, quizás tarde, afianzarse a algo o alguien que merezca la pena pero, ¿existe realmente cosa, entidad o persona?.

En cierta ocasión observó como una pareja de ancianos se acariciaban sentados en un banco del parque, el hombre era muy elegante, vestía traje gris, camisa azul claro y una corbata de rayas negras y grises, los zapatos eran negros, y sobre su rodilla derecha había posado su sombrero que hacía juego con el traje. Ella vestía de negro, parecía viuda, llevaba su pelo blanco recogido, muy bien peinado, sus zapatos de tacón mediano y medias de cristal. Sus manos arrugadas, delataban haber pasado casi una vida mojadas. Él pasaba su mano derecha por la cara pálida y fina de la mujer, con un tierno movimiento que terminaba en su barbilla, con su mano izquierda cogía la derecha de ella quién, a su vez, con su mano izquierda hacía lo propio en la mejilla derecha del caballero. La escena era muy tierna y Daubo supo que aquellas dos personas se amaban y vivían aquel momento plenamente, ambos habían encontrado a alguien que merecía la pena.

Otra vez conoció a una mujer que quiso pasar sus últimos días, en un lugar tranquilo, sufría una enfermedad terminal y en la unidad de paliativos habían dado el consentimiento para que fuera atendida en una pequeña residencia, cuyo ambiente era como de familia y, en la que Daubo participaba. El aspecto de aquella mujer, de unos sesenta años, era muy delicado pero se veía que había tenido por costumbre dedicar tiempo a arreglarse y conservaba altivez, compostura y modales. Tenía ojos de enferma y su rostro blanquecino. Hablaba con voz cansada y se movía con cierta dificultad. Pasado cierto tiempo, los impedimentos para andar y conversar eran mayores, no obstante era apasionante sentarse después de la cena en el salón a charlar con ella, que sabía de la escasez de su tiempo y tenía mucha fuerza interior, era culta y hablaba tranquilamente de su propio estado asumiendo su situación con calma y resignación. Al final de su vida, se expresaba con gestos, lo físico había dejado de existir totalmente e imperaba su conciencia, su fuerte espíritu y su grandeza. Con una mirada de paz y calma se despidió y Daubo supo que aquella mujer había vivido serenamente, comprobó que cuando dejó de disponer del cuerpo se afianzó en la mente y se volvió espíritu, recordó las conversaciones del salón cuando ella le decía que el campo, los monumentos, las flores, el agua, la luz, los olores, la belleza, la amistad, los buenos y los malos momentos, la felicidad y cuantas otras muchas sensaciones y emociones, habitan en la memoria y son la fuente de la vida cuando se necesitan. A Daubo le vino a su recuerdo, la importancia que daba la mujer a no perder las oportunidades de la vida, porque renunciar a lo que la vida te ofrece, no hacer caso de lo que merece la pena, es renunciar a uno mismo, a nuestra propia existencia, la cual por mucho que dure, siempre es muy poco.

El fax y el buzón de correo han emitido trabajo... El tiempo se vuelve otoñal... La rama ha tomado forma... Habrá que ir sacando ropa de invierno. Y, empezar a poner en la conciencia el programa de otoño para seguir viviendo, aprovechando lo que la vida nos trae. ¡El tiempo es poco, muy poco!

Baldo
45. RGPI 03/2010/530

24 septiembre 2007

¡Bailas bien, sabes querer!

A tres, en Barro esta vez. Lugar de paso a peregrinos por la ruta jacobea portuguesa. En la Maquieira, ¡menudo lugar de ensueño!, el agua te llama murmurando entre las rocas, haciendo luces y jugando a esconderse y volver a aparecer, creando pozos y tirándose en cascada a lomo de enormes piedras vigilado por los árboles y el cielo... En otro tiempo dieron producción tales bellos juegos, que el río Barosa violentamente ejerció sobre las piedras de los doce molinos, que daban cuenta de la faena inducidos por su empuje y vigor.

Nuestra guía se lució, vivió nerviosa todo aquello, queriendo ofrecernos con pasión lo que a ella misma le entusiasma... Gozó del sol en la gran roca, paseó y disfrutó sin disimulo bebiendo el jugo de la compañía, dejó salir su risa a pierna suelta, trajo uvas... Nos deleitó con su presencia.

Tortilla, filetes empanados, ensalada, huevos cocidos, pimientos, paté, sardinillas, vino, cerveza y tomate -mucho tomate-.

Los caballos guiados por sus jinetes, a algunos les aguaron la fiesta. La acogedora cena, muy bien.

Tú, allí y aquí, fuera y dentro de mí... Profundos cambios, se auguran de futuro lo dicen tus ojos y tu semblante, las cosas van bien ahora y eso traerá sus consecuencias, buenas para unos y no tanto para otros, como ha sido siempre... No quieres vacar, no quieres permanecer, no sabes que hacer pero, todo va bien y nada te hará retroceder... será lo que tenga que ser... has bailado al lado del mar cerca de la marisma. ¡Bailas bien, sabes querer!

Baldo
44. RGPI 03/2010/530

¡Más cercanía!

En Tui, el ánimo se alteró, había una efusividad extraordinaria debida, con seguridad, al hecho de estar juntos observando tranquilamente aquel entorno antiguo, bien conservado y lleno de rincones muy bonitos propios de postal.

La catedral del siglo XII, en la que celebraban boda, su puerta principal presidida por los arcos en ojiva con preciosos relieves, el claustro, el convento de San Francisco y el de las monjas clarisas, la iglesia de Santo Domingo, la capilla de San Telmo -no encontramos la cripta-, las casas blasonadas, el viejo teatro principal...plazas, plazuelas, callejuelas medievales, los portales de doble hoja, los patios interiores, el abandono de los jardines privados que en otro tiempo debieron ser un remanso de paz y rincones de luz, color y olores intensos a flores y yerbas, las puertas de Carballo, de Bergana, da Pía, el túnel das encerradas, la corredera... El olvido que pretendes sobre un momento vivido entre piedras del medievo, entre señoriales casas y humildes lugares de otro tiempo conservados para ser vividos hoy; la posible pérdida del recuerdo de este día que es algo más que eso, es precisamente mucho más que un día, habrá de ser la consolidación de una serie de momentos buenos, que producen exaltación por el simple hecho de estar...

El río Miño amplio, próximo a su llegada a la mar, las vistas desde los pequeños miradores, al fondo Valença do Minho... tú y tu proximidad... El largo y luminoso crepúsculo, la terraza frente a Portugal, la suavidad del aire, la bella conversación, tu franqueza y candor... Variados de paté y mencía...

Noche larga y cercanía. ¡Más cercanía!...

Baldo
43. RGPI 03/2010/530

22 septiembre 2007

¡Volé!... Tras la sonrisa se inflaban tus mofletes.

¿Dónde te has metido?, ayer visité tu nido Aguililla, me dices ahora vuelvo y... ¿adónde has ido? de ti no he vuelto a saber, me pregunto si te habrán cazado o ¡quizás conquistado!... ¿si?; volverás lo sé, pero estoy preocupado pajaruela...

¡Volé!, vaya si volé... me paré en cuanto nido encontré. La golondrina me recibió gorjeando su alarma tsuii-tsuii, pero cuando me fui decía tsuit-tsuit-tsuit. La casa de los mirlos, ¡que digo casa!, el chalet, pero son tan ariscos... Me divertí lo que quise con pito negro el gritón y con la pequeña chochín que me provocó un sobresalto con su estruendoso trino... Hablé con el azor y con los cormoranes de las Cies, que tienen su casita muy próxima a la playa de Rodas, la más bonita del mundo según The Guardian... Encontré a tanta gente, todos y todas de copas, con sus caras relucientes y los ojillos chispeantes del alcohol y el humo, estaba gavilán, jilguera, tórtola, urraca la ladrona, zapatito real más conocido entre amigos por mazarico, ¡ah!, estaba mochuela dicharachera echándole ojo a un infeliz estornino... En otro local estaban los alcatraces borrachos como casi siempre, también abubilla muy entretenida con un aguilucho... Me besó alondra, a la vista de alimoche, que se puso muy celoso; me salvó el intrépido carpintero. No me hablaron ni búho ni buitre pero, si lo hizo el canario recién salido de entrerrejas. En una plaza se celebraba botellón y estaban la panda de los ruiseñores cantando a la noche... yo muy cansado, me acosté, soñé ser feliz y dormí mucho, mucho...

Soñé también contigo, llevabas puesto un nonchesei sin mangas, cortito. Tras la sonrisa se inflaban tus mofletes... hoy, ¡quedan la música y la belleza!

Baldo
42. RGPI 03/2010/530

21 septiembre 2007

¡Los tres encontrarán su camino!

De un plantón a veces puede surgir la razón de afianzar aún más la trina unión. Así ha de ser con toda seguridad, porque las cosas pasan justo cuando tienen que pasar. Esta vez la playa, la arena, y la mar daban otro mirar, olía de otra forma, y sonaba todo distinto... al llegar la marea era baja, al irse pleamar. El cielo claro y el sol intenso, las gaviotas acechando las redes, esperaban achantadas el fácil y suculento manjar. El sol majestuoso, grande y redondo como ella, -la extremeña- vino en llamar, marcó un camino en el agua, brillante y ancho, de color amarillento, hasta que serenamente murió la tarde.

Cual primitiva hembra, en lo alto de la roca, se asomó Princesa, pretendiendo atajar sin sus pies mojar, pero hubo de cambiar de idea, aunque no sin rechistar. Así y todo, tras retroceder lo andado y volver por el agüita, aún así, insistió en que no quiso, pero que bien pudo bajar por las marcas para pies que en la roca había... los demás calladitos, a fin de cuentas la moza además de hermosa. triste andaba... En unos instantes todo se puso a funcionar con prestancia. Como siempre, se entendieron, departieron, compartieron, se miraron y una vez más supieron que entre ellos impera el bienestar. A lo lejos un barco grande se hizo a la mar.

La guerra, la tan maléfica contienda entre hermanos, sus consecuencias, las deudas que aun quedan por pagar a los que estaban legitimados y que no salieron bien parados... la fuerza mental de todos los seres humanos, las premoniciones, las mariposas y los presagios... La energía positiva que los tres se dan.

Nécoras, mejillones, empanada de xoubas, albariño y cerveza... Abajo el velero y, en la noche la otra costa iluminada reflejada en la mar. Por cierto las nécoras sabrosas pero acuosas, bien lo demás.

Jesucristo el hombre... las injusticias que día a día nos envuelven y a las que la sociedad mira con desdén. Los tres reflexionaron e insatisfechos criticaron la hipocresía, el cinismo, las contradicciones de algunos que en nombre de Dios, nadan en abundancia y actúan de espaldas al hombre, a la propia idea de Jesús: "Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre"... La extremeña, entre las rocas, recordó al poeta Gabriel y Galán, cabe aquí destacar un pequeño extracto de su poema "La pedrada":

Hoy que con los hombres voy,/ viendo a Jesús padecer,/ interrogándome estoy:/ ¿Somos los hombres de hoy/ aquellos niños de ayer?.

También hoy, en esta actualidad real, cabría apedrear -hipotéticamente hablando- como aquel niño del poema hizo, a quienes están machacando a diario a pueblos enteros y a desvalidos, bajo la excusa de los daños colaterales y de la seguridad del mundo; a quienes con un gesto, pueden ayudar a millones de necesitados y crear una tendencia positiva, enseñando a pescar... aprendiendo a amar...

Que largo el beso, ¡de amor!. Es de dudar que sea adulterado por más que insista en decir que no sabe si le quiere o ¡qué!. Claro que, ha habido declaración y nombramiento oficial de amante, ¡casi nada!

El regreso tranquilo, ¡hubo un consejo!... Música, con voz de Serrat y letra de Antonio Machado:

Cuando el jilguero no puede cantar./ Cuando el poeta es un peregrino,/ cuando de nada nos sirve rezar...

¡Los tres encontrarán su camino!

Baldo
41. RGPI 03/2010/530

20 septiembre 2007

¡Ama a quién quieres amar y deja que te amen!

Hablas de que necesitas un papel de regalo y te traen el regalo con el papel... Soñar es muy bonito, pero que los sueños se hagan realidad lo es mucho más... Me gusta verte bien, pero no es cosa de un día, ha de ser de todos los días, de cada momento. No puedes hacerte una idea de lo formidable que resulta ver tus ojos relajados y tu semblante tranquilo, oírte hablar en positivo trasmitiendo felicidad.

He visto la luna un poquito más moderada, hace unos días tenía unas puntas cornudas muy exageradas.

El puntito, como siempre ha hecho ver las cosas con más frenesí... Preparando el petate, no habrá picnic con la cestita, la tortilla, el queso, el vino en bota, alguna que otra lata, los huevos cocidos, el mantel de cuadros... habrá, según parece, una excursión en toda regla, con visitas, baño e incluso con merienda-cena.

El día ha sido una maravilla, ella ha estado superior en todo el contenido de la palabra, extraordinario matutino y hermosa charla de tarde. Lo de estar bien, me temo que se repetirá muchas más veces, sí, es parecido a lo de dejar de fumar, empiezas padeciendo y al final te acostumbras y ya está; en esto también es cuestión de acostumbrase a estar bien, empiezas por sentirte superior y llega un momento en que ya no quieres otra cosa, ¡pues eso!...

Rollo de carne con patatas, ensalada, mencía y tarta... por la tarde, embutidos variados, tortilla española, vinos varios y cava... mucha ternura.

Con la marquesa habrá un mano a mano, de los que nosotros sabemos... hay cosas que hablar y otras que celebrar... ¡Dios nos coja confesados!, cuando nos da por pasarlo bien, lo pasamos bien...

Sentir en un mismo día muchas cosas positivas puede ser un derroche, pero es maravilloso. Poder conjugar el día y la noche o, la mañana y la tarde no ha sido posible casi nunca entre los dos. Si solo vives el día, aquello que a la luz sucede es lo que prevalece. Si lo vivido es la noche, serán la oscuridad y las nocturnidades lo que siempre estará presente. La mañana y la tarde huelen y tienen un sabor diferentes... Es un placer que tú hayas dispuesto en un sólo día querer que la mañana y la tarde se complementasen, porque estabas bien. Vive diferente en un desorden organizado para que estén presentes todos y tú, a tu antojo y conveniencia...

¡Ama a quién quieres amar y deja que te amen!

Baldo
40. RGPI 03/2010/530

19 septiembre 2007

Nunca se pierde, se transforma... ¡que ilusión!...

Las Conchas van llegando una tras otra y, septiembre sigue portándose. Hoy el día podría decirse que ha estado espléndido pero el viento a última hora estuvo molestón, la gente en las terrazas se quejaba, pero en líneas generales, con el cielo despejado, el sol vigoroso, la temperatura muy agradable, las caras relajadas... podría decirse que todo bien, casi.

Me han contado que un energúmeno ha pegado una patada a una cría de gatito callejero- no tenía más que un mes-... Unos visitantes catalanes, cogieron al felino, que de tal hazaña resultó con un ojito hinchado y, lo llevaron a un veterinario... Se llevarán muy mal recuerdo del memo bravucón...

Las despedidas quitan el apetito, han quedado sin comer la ensalada, el pan, el pollo -juraría que tenía cuatro patas y cuatro alas- pero no me hagáis mucho caso pues no estaba hoy muy centrado... En ocasiones, toca estar
tristón, por más que se haga uno el fuerte y encuentre palabras para salir lo mejor posible del atolladero... Las cosas son porque son, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio, precioso este texto cantado por Serrat...

¿Qué hablas de chaparrón amiga mía?. No olvides el lago, tu fuerza y tu tesón... Nadie se ha ido, todos y yo también, estamos contigo.

En el autobús de regreso, esta tarde recordé la
ilusión. En el tratado que sobre ella escribió Marías, en alusión al futuro como ausencia, citaba un verso de Pedro Salinas en "La voz a ti debida":

¡Si me llamaras, sí,/ si me llamaras!/ Tú, que no eres mi amor,/ ¡si me llamaras!

No puede perderse la ilusión, con ella somos fuertes y seguros; porque una cosa es perder la ilusión y otra bien distinta es perder aquello que la daba. En "
La vida es sueño" decía Calderón:

Sólo a una mujer amaba;/ que fue verdad, creo yo,/ en que todo se acabó,/ y esto sólo no se acaba.

Es pues, todo una transformación... ¿no?

¡Hace treinta años!. El tiempo no pasa, corre. Aquel día 19 de septiembre de 1977, a las 0:10 horas, todo se revolucionó... Taxi, hospital, reloj en mano contando contracciones, vuelta a casa por las ropas que se quedaron con las prisas, regreso al hospital y ya está... Menuda pieza 5 kilos y 200 gramos, ¡ahí es nada!... Así estaba la madre casi tan ancha como alta... y la pieza venía hecha un cristo, un ojo hinchado, el pelo de punta, bueno hasta que tomó color aquello era de pena... con el tiempo se notó la raza, las cosas bien hechas... ¡ya se sabe!.

Aquella pieza fue una hermosa y sana niña, una bonita adolescente, pacífica, leal y formal... al mejor padre del mundo... al padre más generoso... a mi papi con cariño... de tu hija en un momento muy positivo en nuestras vidas... dedicatorias de una hija a su papá.

A la jurista que lo siente y lo vive... a mi hija... a la MUJER... ¡Feliz cumpleaños!

Me he tomado una cervecita en una terraza, muy bien acompañado, y me supo a gloria. A veces, algo tan simple puede ser especial, no quiero decir que fuera el néctar de los dioses -que por cierto no lo he probado nunca- pero, me ha sentado muy bien... Pude leer un escrito breve, con dibujo incluido, de una abuela a uno de sus nietos... entrañable y magnífico.

Estoy impaciente por hablar con las Conchas, a ver que nuevas traen de otras tierras, hay que darles un tiempo de adaptación mínimo y ¡hala!... ¿Me habrán traído algo?, ya veis, nunca se pierde, se transforma... ¡que ilusión!.

Baldo

39. RGPI 03/2010/530

18 septiembre 2007

Salvo que quieras que lo contemos, ¡eh!

¡Menuda la estarás armando tú en esos lugares lejanos!, y vendrás y nos contarás cositas, que si había unos modelitos preciosos, que los chicos no estaban mal, que esto y que lo otro, pero de lo importante nada. Nos dejarás a dos velas.

Pero en esta ocasión, ten cuidadito porque entre algunos amiguetes y amiguetas te hemos puesto un sistema de control que vas a enloquecer cuando llegues. Lo que estás oyendo, si, aunque te conectes desde ahí y vayas leyendo esto, prepárate pues nos estamos enterando de mucho más de lo que tu te imaginas. Debes creértelo mujercita.

Sabemos que el sábado, has bailado encaramada a un señor, o quizás un señorito... Nos han dicho que te hace un tilín tan tremendo, que el o la interlocutora -no puedo darte pistas- dijo tolón... Ha llegado la noticia de que el domingo, comiste muy bien acompañada (lenguado, espinacas con gambas y rosado), que tus párpados bien dotados de pestañas, caían lentamente en un abrir y cerrar de ojos pausado, al ritmo de los movimientos insinuantes de tu jugosa boca. Me pongo nervioso, hasta contándolo, chica estás que te sales. Te vas a una región distante y no hay quién te conozca, bueno miento, sé que esa era tu intención pero, te la hemos preparado tan bien que en esta ocasión no pasas desapercibida ni vestida de obispo... Ya está bien de tanto hermetismo, como puedes ver entre sábado y domingo ya te hemos contado dos... Pero lo mejor es que el lunes, también te has puesto muy guapa y has ido a un concurrido lugar de la ciudad, acompañada. Anímate y envíanos un correo indicando los detalles, salvo que quieras que lo contemos, ¡eh!.

Baldo
38. RGPI 03/2010/530

17 septiembre 2007

¡Aquella niña -nuestra Princesa- fue feliz!

La niña que fue y tiene que seguir siendo feliz. Sí, aquella niña, recorrió aquellos campos, vivió entre la paz y el olor a vida que Dios puso a su alcance, ¿cómo puede ahora sentirse sola?, ¿acaso no es consciente de la riqueza que le rodea?

Vio la purificación de su madre, ¡hay que ver, las cosas que llega a hacer la iglesia!; en esta misma capilla recibí mi primera comunión, dijo.

La perra pastorea con las vacas y las sabe dirigir con destreza. Princesa nos enseñó la placa en la que se advierte de la prohibición de intercambiar pareja en el baile, en la pared de lo que fue palco del campo de la fiesta en Xulián. El río Mao, dice, se bifurca y hace pequeñas islas, mirad ahí entre chopos, ¿verdad que es hermoso?. La vegetación no deja ver bien lo que antaño era visible, ¡que frondoso está todo!, ¡que cambiado!, se puede ver más abajo, nos indica, ¿lo veis?, el pajar, la casa, toda esa finca es nuestra, ahí nací yo, tomaba un atajo para ir al colegio, ¡esto está muy cambiado!

Membrillos, manzanas y moras. El sonido del agua, el olor de tu tierra, tú, tu gente, las maravillosas personas que están y que tienes en el lugar que te ha visto nacer. La procesión de ecce home en Santiago de Rubian, Antonio se pregunta si algún santo lo representan a distintas edades, pues vienen varios cristos, comenta que hay en cada sitio un mismo santo, ¿cuantos hay, entonces?, ¡esto no hay quién lo entienda!... A la procesión parecía que no acudía nadie en representación de la iglesia, pero he ahí que sí, que al final venían tres con vestimenta roja camuflados entre la gente del pueblo... Acompañaba a la comitiva una banda de gaitas, en las que todas eran gaiteiras, bueno, iba también un único chico.

A Princesa, Antonio justo al llegar le comentó que habría de buscarle mozo, y ella no habla de otra cosa... ¿no decías de encontrarme un mozo?, dijo. ¡Claro!, le contesta, ahí a tu lado tienes uno, pero hay más...

Estos dos están sordos, aquel grita así por eso. Cuentan del sordo que sabía que la Guardia Civil le haría preguntas y tenía preparadas las respuestas: Y me dirán si tengo mujer y le diré que también tres hijas y que si he descansado y diré que tras aquellas matas. ¡Ah! pero el Guardia le preguntó: ¿tú mujer es puta? y contestó y también tres hijas y, ¿te han dado por culo? y contestó tras aquellas matas... A estos les pasa parecido, no se enteran de nada y contestan lo que nada tiene que ver, no es para reírse, pero ¿qué quieres?, están simpáticos...

¡Caramba si grita ese!, nos contó que tiene pollos y gallinas con el cuello pelado y, que tiene un pollo que es un fenómeno, trae a las gallináceas locas, ¡de amor, será!. Pilar, le increpa que no, que ese pollo es cojo y que nada de nada... Este sordo es bueno, tiene unos cerdos preciosos, a mi me quiere regalar uno, ¡quieres ver que no se qué hacer!, es una bellísima persona, un pedazo de pan. Pero no sabía el cuento del gallo del gitano.

Ensaladilla de marisco, mejillones, almejas, langostinos, cordero añal, cabrito, pollo, ensalada, vino, licores, aguardiente, pasteles, roscón, queso... ¡fiesta rachada!

Aquel es el palacio de los marqueses de Villaverde de Limia. Allí vivía mi maestra. Os llevo al convento de los Salesianos. ¡Mirad que jardines!.

Los tres sentados en un banco del parque de los Conde, mirando al estanque, viendo elevarse el agua y los patos nadando. El silencio, la calma y la amistad. Más tarde la de Extremadura, dijo, ¡menudo trío hacemos!, y es verdad, los tres nos entendemos. Hay paz.

Vimos el Colegio de "Nosa Señora da Antiga" paseamos por la plaza. Observamos el río Cabe, el reflejo de las casas en el agua, la barca al fondo. Princesa nos indicó las estrechas calles a ambos lados, aquí debe ser donde estuvieron asentados los judíos, nos dijo. Efectivamente, en Monforte de Lemos hubo un importante asentamiento judío que se dedicó al comercio de sedas, paños y platería. Su cara irradiaba alegría, ¡por allí se va al Instituto donde yo estudié!...

Nos mostró el monumento al poeta de Outeiro de Rei, Manuel María:

A PALABRA é a única chave que abre a nosa soedade e pon, á luz do sol e do luar, a choira intimidade máis escura. (...)

¡Aquella niña -nuestra Princesa- fue feliz!, nosotros también.

Baldo
36. RGPI 03/2010/530



16 septiembre 2007

¡Hay que ver para creer! ...lurpias

He visto a una mujer ofertando a su marido, para dejarlo colocadito, decía ella, y a otra a modo de maipiola buscando posibles candidatas, ...porque al presentarle a gente entra, vaya si entra, añadía la alcagüeta. Que si ésta le va bien, pero claro con el carácter suyo. A mi más bien me hubiera gustado te lo quedases tú, vino en decir la principal a la cómplice en todo este entuerto. Claro, ya... pero es que yo soy tu amiga y además hay unos detalles que... bueno que no...

¡Todo esto en el tránsito del sábado al domingo!, madrugada bruja.

Son los tiempos, hace unos días, un hombre nos llamó la atención a los que transitábamos por la acera en sentido contrario al suyo, al verle venir con unas cajas en la mano quejándose en voz alta: "cotilla, es una cotilla, no hace más que hablar, yo me voy, lleva media hora cascando y no lo deja..." cabreo el que llevaba el individuo. Al seguir andando pudimos comprobar que la susodicha señora, estaba enfrascada con otra. ¡de tal manera!, que ni se acordaba de estar casada con aquel pobre memo que iba jurando en arameo acera abajo. A saber a quién le estaba tocando la trisca, pues al desafortunado o desafortunada le estaban quitando la piel a tiras, las dos joyitas.

Lo de la promoción del esposo, estaba auténtica, la expresión de la esposa era la propia de una vendedora cualificada, haciendo arrugas en la frente al menguar los ojos, realzando sus virtudes y valores. ¿Y la otra? ...No, si es muy buen chico y hay por ahí una que le va bien y que muestra cierto interés, pero él anda muy obcecado y no se fija en ninguna, todo muy bien pero... llega un momento que nada, no hay forma de entrarle. Tengo una bruja encima de un mueble con un grano en la nariz, la cual cuando tiene pilas, al menor movimiento emite una risa brujesca la mar de simpática; pero estas dos ¡líbreme Dios!. Mis ojos no daban crédito a lo que estaba viendo, pero lo que oían mis oídos difícilmente podré olvidarlo. Así, como lo cuento, estaban colocando al incauto. No sé como llamarlas, en Galicia cabría decirles "lurpias" o "lerchas".

¡Hay que ver para creer!

Baldo
35. RGPI 03/2010/530

15 septiembre 2007

Actuar con dignidad

Ser digno, es actuar con dignidad.

No pasa nada por hablar claro ante quienes actúan de cara. Decir lo que se quiere a quién te quiere por duro que sea, es muy hermoso.

Sentirse bien con alguien es bueno. Considerar que no se sabe si es bueno, entra dentro de la incertidumbre de compartir con quién hasta hace unos días era una o un perfecto desconocido. Considerar que pueda ser peligroso, denota que algo no va bien, que puedan existir cuestiones muy fuertes que pesan mucho más... Hablar, aclarar, centrarse, jugar limpio y actuar con dignidad es lo justo.

Cuando algo debe terminar, nada puede hacerse, salvo jugar limpio y con dignidad

Baldo
34. RGPI 03/2010/530