24 septiembre 2007

¡Bailas bien, sabes querer!

A tres, en Barro esta vez. Lugar de paso a peregrinos por la ruta jacobea portuguesa. En la Maquieira, ¡menudo lugar de ensueño!, el agua te llama murmurando entre las rocas, haciendo luces y jugando a esconderse y volver a aparecer, creando pozos y tirándose en cascada a lomo de enormes piedras vigilado por los árboles y el cielo... En otro tiempo dieron producción tales bellos juegos, que el río Barosa violentamente ejerció sobre las piedras de los doce molinos, que daban cuenta de la faena inducidos por su empuje y vigor.

Nuestra guía se lució, vivió nerviosa todo aquello, queriendo ofrecernos con pasión lo que a ella misma le entusiasma... Gozó del sol en la gran roca, paseó y disfrutó sin disimulo bebiendo el jugo de la compañía, dejó salir su risa a pierna suelta, trajo uvas... Nos deleitó con su presencia.

Tortilla, filetes empanados, ensalada, huevos cocidos, pimientos, paté, sardinillas, vino, cerveza y tomate -mucho tomate-.

Los caballos guiados por sus jinetes, a algunos les aguaron la fiesta. La acogedora cena, muy bien.

Tú, allí y aquí, fuera y dentro de mí... Profundos cambios, se auguran de futuro lo dicen tus ojos y tu semblante, las cosas van bien ahora y eso traerá sus consecuencias, buenas para unos y no tanto para otros, como ha sido siempre... No quieres vacar, no quieres permanecer, no sabes que hacer pero, todo va bien y nada te hará retroceder... será lo que tenga que ser... has bailado al lado del mar cerca de la marisma. ¡Bailas bien, sabes querer!

Baldo
44. RGPI 03/2010/530

No hay comentarios: